viernes, 18 de agosto de 2017

LAS MUERTES DE LA INJUSTICIA

En un día como hoy es preciso y decente condolerse del dolor ajeno y mostrar nuestra solidaridad con las personas que han sucumbido por la irracionalidad desatada en las calles de nuestras ciudades. Barcelona o Cambrils son nuestra cotidianidad y nos sentimos heridos en nuestro más intimo sentimiento. El egoísmo, el fanatismo y la ambición, triángulo perverso del mito, se ha encarnado este verano y se ha llevado por delante el aliento de los inocentes. 

Los inocentes asesinados son legión cada día. Ayer fue Barcelona, pero siempre, cada día que amanece, en alguna parte de este mundo injusto hay hombres y muchas más mujeres que sucumben por el hambre o por la guerra desatada por la ambición de una sociedad opulenta que explota, reprime y asesina.

Que las lágrimas justas por la injusticia de ayer nos ayuden a ver la injusticia que reina en buena parte de este planeta condenado a la violencia, a la explotación y a las lágrimas. 


jueves, 17 de agosto de 2017

MERENGUE, PLAYA,... LECTURA Y,............

Aunque sea verano, estemos en una playa bajo el dominio del merengue que inunda la noche de la fiesta y el incompresible chiringuito,... no podemos dejar de pensar sobre el progreso de la humanidad,... De la cumbia caribeña al paraíso fiscal y del viaje low cost al efecto invernadero, la quimera vacacional no puede,... no debe ocultar las tenues líneas que dibujan el plano del templo donde reside lo sustancial de una humanidad que viaja por el tiempo al paso de la explotación inmisericorde del planeta y sus habitantes.


Este libro de José Manuel Naredo explica en cuatro interesantes conversaciones "entre las ruinas de la economía y la política" los vericuetos que recorren los sastres que confeccionan el "traje nuevo del emperador".

Buen verano,... buena lectura y ... mejor compañía



viernes, 9 de junio de 2017

14 DE JUNIO. PRÓXIMA TERTULIA

El próximo miércoles en la Bóveda del Albergue celebraremos la última tertulia de este curso que ya termina. Es un acto abierto a todos los amigos del Derecho Humano que quieran compartir con nosotros la magia de la escucha en el laberinto de la palabra.

jueves, 8 de junio de 2017

CONVENTO INTERNACIONAL

El mes de mayo ha concluido con la reunión, en el zenit de París, del Convento Internacional de nuestra Orden que eligió a su Presidente para los próximo cinco años. 
El Muy Ilustre Hermano Daniel Bolens, miembro de la Federación suiza, ha sido elegido por los delegados para continuar el trabajo que ha venido haciendo de este proyecto iniciático, un lugar de encuentro entre tantas personas que buscan, en el silencio de los templos del Derecho Humano, la conciliación entre el pensamiento, la acción y el amor universal.


De igual forma se han designado a los Representantes del Supremo Consejo en todas las Federaciones. En nuestro caso ha sido elegido como Representante para la Federación Española nuestro querido hermano Pedro M.·. que sucede en el cargo al Querido Hermano Gonzalo T.·. Desde aquí nuestro agradecimiento a ambos por su dedicación que supone la prueba de continuidad en el trabajo iniciático.
Para este taller es una ocasión de especial alegría. Llevamos muchos años compartiendo con el hermano Pedro el trabajo día a día en todas las cámaras y podemos dar fe de su capacidad para crear atmósferas de sintonía.



domingo, 4 de junio de 2017

A VUELTAS CON LA IGUALDAD

Hablar de igualdad, hoy en día, se aproxima mucho a un ejercicio de realismo fantástico. Mientras 20 muertos en un concierto europeo enciendan más velas y destilen más lágrimas que 20000 ahogados en el mediterráneo y mientras la justicia aplicada a nuestra clase dirigente, en sus variadas corrupciones, sea una burla al sentido común, la igualdad seguirá siendo hoy, como casi siempre, una bruma en el horizonte que no acaba de convertirse en la  lluvia que necesitamos.
La idea de igualdad podemos buscarla en la de genero y en nuestra propia práctica masónica.
Para el primer caso recomendamos el libro “MALA FEMINISTA” de la autora estadounidense Roxane Gay. Esta interesante escritora de origen haitiano, entrada en años y en kilos, es una militante del movimiento feminista que en este libro hace una acertada descripción de los tiempos que nos rodean y al mismo tiempo de su propia visión,no exenta de las contradicciones propias de un ser humano. Mientras enumera comportamientos y realidades por los que la feminismo militante sigue siendo imprescindible, encuentra en su propia experiencia, la necesidad de trascender los estereotipos para llegar a la razón en si de las cosas, en este caso de la convivencia en igualdad de los géneros.
Día a día vemos como la igualdad de género, en nuestra sociedad, es parte de un proceso de retroceso por el que el conjunto de hombres y mujeres, va asumiendo como inevitables situaciones que en otras circunstancias sería más difícil aceptar. Frases como “es lo que hay”, “siempre ha sido así” o, una de las más famosas, “todos son iguales”,.. destilan un poso de resignación que nos lleva a la asunción de la explotación que, en lo que respecta a la mujer, crece hasta llegar a la humillación y en demasiados casos a la violencia más brutal.
La autora, parodiando las fraternidades estudiantiles yanquis (muestrario de estereotipos donde los haya) describe la “fraternidad” como ese corpus de creencias, prácticas y costumbres que cada grupo social define sin definir y que dictamina qué es de buen tono y qué genera aceptación. Si nuestro comportamiento se ciñe a ello estaremos “dentro”; por el contrario el no seguir la corriente dominante nos convierte en personas de segunda, cuando no elementos peligrosos.
En la creciente atmosfera de banalidad que nos inunda, estas, aparentemente, pequeñas cosas, acaban por pesar mucho en nuestro comportamiento por cuanto, entrando en ese pérfido juego, también retroalimenta, en nosotros mismos, un discurso social en el que nos instalamos y, al final damos por bueno, aquello que, en pura lógica, deberíamos combatir. Digamos que, bien por asentimiento o por oposición, acabamos convirtiendo a la “fraternidad” en el modelo dominante. El libro hace una descripción de casos que ilustran muy bien este pensamiento.
Pero saltando al espacio simbólico, en el segundo caso propuesto, debemos hacer todos los votos posibles para que las leyes de lo profano no impregnen también nuestra convivencia ritual. Desde el momento de la iniciación se instala una forma de observarnos a nosotros mismos de acuerdo a la escala definida por el ritual y conservada por el cuerpo colectivo de la Logia que debemos sentir y hacer crecer en igualdad. Seria una profanación, en sentido estricto, si acercáramos las prácticas profanas a nuestra vida simbólica. Sería una profanación que nuestro pensamiento dentro del taller se viera condicionado por afinidades, identificaciones o intolerancias. La igualdad que el ritual establece, será el garante de que este peligro se conjure, si verdaderamente creemos que esto es posible y si nos sumergimos en el trabajo que se nos demanda y en el cumplimiento del deber. Recordemos que este último es una constante en todos los grados de nuestra Orden.
Después de mirarnos a nosotros mismos en un espejo que se convierte en carne deberíamos ser capaces de mirarnos en la carne de cada uno de nuestros hermanos en cada encuentro ritual y en cada situación que la ocasión demande. Cada uno de nosotros somos un espejo para los demás.
Como en las antiguas ferias, una imaginaria, simbólica, pero real, galería de espejos se pone a nuestro servicio para descubrir nuestra igualdad en medio de otras tantas igualdades. El paso por esta galería nos dice lo que somos tanto por lo que reflejamos de nosotros mismos, cuanto por lo que absorbemos de los demás. En este sentido, algo habremos hecho mal si, al salir de la galería de los espejos, seguimos siendo exactamente los mismos. En ese caso habremos perdido la ocasión de vivir la igualdad.
La práctica de la sinceridad y la fe en el mito en nuestra fraternidad, (que solo debe tener en común, el nombre, con la del libro), es la energía que, sin hacernos idénticos, nos hace iguales en tanto y cuando sepamos entender y asumir lo símil y lo distinto.

Desde esta experiencia, estaremos en condiciones de construir la FRATERNIDAD entre IGUALES.

http://textosfil.blogspot.com.es/2009/10/el-concepto-de-igualdad.html

lunes, 8 de mayo de 2017

PIEDRA BRUTA. HOY Y SIEMPRE

El símbolo de la piedra bruta es una constante en la tarea de reflexión masónica y tiene tantas variables y tantas formas de contemplarlo como las veces que nos aproximemos a él para traerlo a la blancura del folio.
Puede que en unas ocasiones nos haya preocupado la realidad de que el trabajo de desbaste de la piedra produce un objeto más pequeño que el de partida por tanto no parece buen comienzo para un trabajo de crecimiento.
Puede ser también que nos preocupe qué hacer con el eterno acopio de materiales de desecho que nuestro permanente golpear siembra a nuestro alrededor. Es posible que podamos acusar el dolor por la perdida de una parte de nosotros que se desprende al primer toque del cincel y nos deje un poco pequeños, un poco desnudos y otro poco desconcertados.
En algunas planchas se han relacionado lo mineral de la piedra bruta con nuestro propio esqueleto,.. con lo que de mineral hay en nosotros. Esto, además de una lógica preocupación por la osteoporosis, dada la provecta edad que vamos alcanzando, nos lleva a pensar en el armazón (el esqueleto) que nos sustenta. Cuales son las estructuras mentales, anímicas y espirituales que dan sentido y cohesión a nuestra personalidad. En el tráfago profano damos mucha importancia a la apariencia y a veces olvidamos cual es la calidad, firmeza o debilidad de nuestra columna vertebral, nuestro eje geométrico y de los huesos que sustentan nuestros movimientos.
Para gentes como Jung la piedra parece encerrar un antiquísimo símbolo de lo eterno, lo perenne en el hombre, a partir de lo cual se conecta con la fuerza vital. Podíamos pensar en la piedra bruta como símbolo del paleolítico y la piedra pulida como del neolítico,.. las dos juntas suman toda la historia de la humanidad y de una a otra se produce el salto de la civilización, de la cueva a la agricultura, aunque también de lo comunal a la propiedad.
Si la primera (la piedra bruta del paleolítico) está en la columna “B” y la segunda en la columna “J” diríase que entre ambas existe la pulsión de la vida del hombre. Aunque no estará de más considerar que el paleolítico ha durado casi 3 millones de años y que de la aparición de la agricultura hasta hoy no han pasado siquiera 10.000. Eso nos puede lleva a pensar que en nuestro esqueleto como raza, existe un importante antecedente primigenio e inconsciente junto a un menos consistente, aunque mucho más vanidoso, cuerpo consciente y racional. En este punto del recorrido narrativo se nos abre un camino prometedor que ya hemos atisbado en algún momento: la compleja relación entre lo consciente y lo inconsciente que habitan en nosotros que requiere de decididos y delicados malletazos para que la armonía nos depare, antes que nada, una razonable salud mental y luego, y en consecuencia una energía personal y compartida encaminada hacia una capacidad de acción. (Recordemos la CUF ,.. pensamiento, acción y amor universal).
Pero será mejor volver a la primera preocupación sobre la disminución de nuestra piedra bruta y, tal vez estaría bien recordar que, a menudo, cuando se quiere ser más hay que ser menos. Es decir, si nuestra intención es hacer una obra grupal que sobrepase la capacidad individual, si queremos unir las piedras que trabajamos para la construcción de nuestro templo, necesariamente deberemos olvidarnos del aspecto de cada piedra en concreto para ver la globalidad de la construcción. Eso, en el difícil terreno de las relaciones humanas, nos lleva a pensar en la necesidad del dialogo sincero para que el trabajo común no lleve, en exclusiva, ninguna marca de cantero. Nada somos en soledad mientras que en el conjunto componemos una construcción donde anida lo trascendente.
En la misma línea de trabajo simbólico aplicándolo a la idea del progreso, tal vez venga a nuestra mente lo estúpido que es creer que se puede crecer infinitamente en un universo finito. La merma del material de nuestro trabajo nos habla de decrecimiento como única forma de progreso global,…. Pero ese es otro prometedor camino que mejor dejamos para otra ocasión,….

Para cerrar las expectativas abiertas al comienzo nos falta reflexionar sobre el qué hacer con los escombros que generamos. ¿Qué hacer con lo que desechamos, con aquellas partes de nosotros mismos que sabemos debemos abandonar?. Si nos ceñimos a la construcción en sí, sabemos que todos los materiales son validos en una u otra zona de las obras. Los muros mas gruesos tienen careados sus paramentos exteriores,… pero en el relleno cabe todo el material sobrante. Eso si un M.·. experimentado debe velar también por esta labor de relleno porque si no se establecen las llaves necesarias y se unen los paramentos exteriores entre si, el muro por muy grueso que lo hayamos construido,.. colapsará. No faltarán en tan ingente obra como la de nuestro Templo, muros de contención o pavimentos de acceso en donde enripiar los pequeños trozos fruto de nuestro trabajo en la cantera.
En resumen podríamos decir que la Piedra Bruta es origen de todo el trabajo, que nada debe desaprovecharse y que una adecuada y delgada capa de fraternidad y diálogo hacen posible la sostenibilidad del templo y que la mayor de las cúpulas tienen en su interior un sinfín de piedras brutas.
Y como León Felipe parecía más conocido, escogemos  este fragmento, esta pequeña piedra del gran cantero A. Machado.


Soñaba un alma de piedra 
que el amor era un cuchillo
 
que se iba afilando en ella.


jueves, 4 de mayo de 2017

DECLARACIÓN DE LA RENTA

IMPUESTO DE LA DECLARACIÓN DE LA RENTA
EUROPA LAICA PROPONE SUPRIMIR LAS CASILLAS DE ASIGNACIÓN A LA IGLESIA CATÓLICA Y LA DE FINES DE INTERÉS SOCIAL
NO marcar ninguna de las dos casillas

Europa Laica, propone SUPRIMIR LAS CASILLAS DE ASIGNACIÓN A LA IGLESIA CATÓLICA Y LA DE FINES DE INTERÉS SOCIAL y mientras tanto NO marcar ninguna de las dos casillas y si existe en el impreso, ya que ello depende de cada CCAA, SI marcar la de “SIN ASIGNACIÓN” o en algún caso la de “Fines gestionados por el sector Público”
NO señalar la casilla de la “Iglesia católica, porque NO queremos que el culto, el clero y el proselitismo religioso se financie con fondos públicos, además de que, en nuestra opinión, este sistema vulnera diversos principios constitucionales. La propia iglesia católica en los Acuerdos económicos de 1979, se comprometió a su autofinanciación progresiva. El pacto no sólo no se ha cumplido, sino que -en su día- un Gobierno del PSOE lo incrementó a partir de 2007 a cambio prácticamente de nada.

Y la de “fines de interés social”, quizá más difícil de entender por parte de “algunos”, por los siguientes argumentos:
NO a la casilla de “fines sociales”
1-Porque una parte considerable de la asignación a fines de interés social va a entidades de la propia Iglesia católica, recibiendo asignación por las dos casillas.
2-Porque, en todo caso, no podemos decidir a qué organización social concreta vaya nuestro apoyo (como si ocurre con la de la iglesia católica), hecho irregular e injusto. 
3-Porque es una sutil y estudiada coartada para mantener esta forma de financiación de la iglesia católica. 
4-Porque, en todo caso, los “fines de interés social” que así se consideren, no deben depender de la voluntad anual de los contribuyentes, sino de un “Plan de financiación estatal”, adecuado y aprobado en el Parlamento y en el ámbito de las CCAA (en su autonomía) y en los municipios. 
5- Porque el espíritu solidario que se presupone anima a quien marca la Casilla de FS no tiene sentido que se lleve a cabo con el dinero que es de todos. El que quiera ser solidario que lo haga de su propio bolsillo pero no a costa de los impuestos y la hucha común.

Más información, Documento sobre la "Opacidad y financiación de la Iglesia católica. informe 2017", y 
Firmar por la NO financiación pública de las religiones y por la anulación de los Acuerdos Concordatarios: 

lunes, 17 de abril de 2017

RETROPÍA

.....Los habitantes humanos de la Tierra nos encontramos (más que nunca antes en la historia) en una situación de verdadera disyuntiva: o unimos nuestras manos, o nos unimos a la comitiva funebre de nuestro propio entierro en una misma y colosal fosa común.
Con esta frase, que recuerda una cadena de unión fraternal, se despide Bauman de su último libro y de su vida como filosofo y como hombre. La obra póstuma de este filósofo nos acompaña en la necesidad de un cambio profundo en nuestra forma de ser y entender el mundo.
Os invitamos a su lectura en el papel del pasado y a su discusión en la nube del futuro.
http://www.abc.es/cultura/libros/abci-ensayo-postumo-zygmunt-bauman-retropia-publica-manana-espanol-201704031329_noticia.html

https://www.youtube.com/watch?v=dy7mPXvhLZU

El diario "EL PAIS" ha dicho:
http://cultura.elpais.com/cultura/2017/04/17/actualidad/1492423945_605390.html

jueves, 13 de abril de 2017

LA BANALIDAD DEL MAL

Adolf Eichmann no era un genio del mal, ni un loco fanático nacionalsocialista que rebosara placer al ser causante de la muerte de millones de personas. “Únicamente la pura y simple irreflexión  fue lo que le convirtió en uno de los mayores criminales de su tiempo”. Hannah Arendt escribió que “No era estupidez, sino una curiosa, y verdaderamente auténtica, incapacidad para pensar”  lo que hizo que un gris burócrata, un obrero en paro antes de ingresar en la SS, uno de los principales artífices de la “solución final”.

Para Eichmann, la Solución Final “constituía un trabajo, una rutina cotidiana, con sus buenos y malos momentos”. Su pensamiento y sus valores éticos quedaron absorbidos por la ingente tarea administrativa que tenía que desarrollar. Arendt acuñó para este comportamiento el término “la banalidad del mal”.



La lectura de Arendt nos ayuda a entender un poco más y un poco mejor la Europa de la posguerra que, como muchos procesos sociales, a menudo se estancan en nuestra mente encarcelados por tres o cuatro ideas socialmente compartidas que no nos dejan ver el conjunto de la realidad. Pero también nos pone en la tesitura de identificar la “banalidad” en nuestro tiempo y en nuestro entorno. Además de los tópicos “pan y circo” con sus versiones modernas de “chorizo y futbol”, hay un extenso surtido de situaciones de banalidad entre las que se puede naufragar con gran facilidad.

La también filósofa Cristina Sanchez nos cuenta que: los sistemas burocráticos y jerárquicos (de los que el nazismo supone el paroxismo) favorecen “la falta de reflexión de los individuos que en ellos se insertan” llevando a estos a que se vean “arrastrados por la propia maquinaria” y alejándolos del “resultado final de su acción”.

Algo de todo esto podemos también observar también hoy a nuestro alrededor, si aguzamos un poco la vista. La banalidad del mal flota en el aire cuando se siembra el miedo al extraño, cuando la protección de nuestro bienestar se antepone a cualquier otra consideración o cuando el hedonismo pequeño burgués es el  actor de nuestros actos.

Arendt “siempre rechazó la idea de que todos tenemos un Eichmann dentro de nosotros que está esperando las condiciones adecuadas para salir” . Incluso durante el Tercer Reich hubo disidentes, por mucho que fueran minoritarios y por mucho que filósofos de la altura de Martin Heidegger dieran soporte y prestigio a la tiranía nacionalsocialista.

Arendt nos recuerda a Platón que decía que es mejor sufrir una injusticia que causarla. Pero para llegar a esta conclusión hay que “pararse a pensar”. Es decir, poner en práctica lo que Arendt llamaba “juicio crítico” y que Kant llamaba “pensar por uno mismo”, de modo independiente y sin prejuicios y a lo que otros pensadores, como Enmanuel Levinas, añadieron la necesidad de “ponernos en el lugar de los demás”.

Siempre tenemos la obligación moral de preguntarnos cuáles son las consecuencias de nuestros actos. No podemos pasar por alto los efectos que tiene en los demás lo que para nosotros no es más que nuestro trabajo. No somos inocentes ni siquiera con lo que compramos y no estaría de más, aunque solo sea de vez en cuando, llegar a sentir si ha sido producido de forma ética o a costa de la explotación de los trabajadores, de gente como nosotros que también son parte de otra maquinaria.

La visión política y ética de Arendt no disculpa a Eichmann y además es exigente con todos nosotros. No podemos renunciar a este pensamiento crítico y conformarnos con ser otro engranaje o quedarnos al margen como  espectadores. Esta es la única alternativa frente al mal, nos recuerda la profesora Sánchez. El Holocausto no podría haber sucedido sin la participación de millones de personas que no eran nazis convencidos pero que se convencieron en la paz de su casa, de que “es lo que hay”.

En estos tiempos inciertos, en que vivir es un arte, es tan fácil sentirse lejos de los antiguos totalitarismos como colaborar en el suave aterrizaje de los nuevos. Los medios de comunicación, la modulación de gustos y consumos, la introducción de un triste pensamiento práctico que da por inevitable la explotación cotidiana, son las nuevas armas de dominación. 

En esta ocasión el ideario del exterminio no está recogido en un "Mein Kampf " de papel repleto de ideas perversas, en esta ocasión la banalidad está extendida en la cotidianidad acomodada y paralizante de una sociedad acrítica. 

Oscar Wilde dijo que “progreso es hacer realidad las utopías”.